<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <id>https://www.eldiaonline.com/feed-autor/marcos-henchoz</id>
    <link href="https://www.eldiaonline.com/feed-autor/marcos-henchoz" rel="self" type="application/atom+xml" />
    <title>El Día Ahora</title>
    <subtitle>Contenido multimedia para informarse minuto a minuto de lo que acontece en Gualeguaychú y la región. Noticias, deportes, espectáculos, política, economía, cultura y más.</subtitle>
    <updated>2026-04-01T17:40:14+00:00</updated>
        <entry>
        <title>
            Los primeros pasos de un oficio que fue vocación
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eldiaonline.com/los-primeros-pasos-de-un-oficio-que-fue-vocacion" type="text/html" title="Los primeros pasos de un oficio que fue vocación" />
        <id>https://www.eldiaonline.com/los-primeros-pasos-de-un-oficio-que-fue-vocacion</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Marcos Henchoz]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eldiaonline.com/los-primeros-pasos-de-un-oficio-que-fue-vocacion">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ODpFk7T8iz8RK1shnoOU-jdAF7Q=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2025/09/enova_1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>En Argentina, el proceso de formación docente comienza a mediados del siglo XIX, consolidándose entre sus últimas décadas y las primeras del siglo XX. El Estado desempeñó un papel protagónico en este proceso, en la medida en que fue responsable de crear las instituciones, definir el tipo de preparación y regular las formas de acceso a la docencia.</p><p>Para el normalismo, el maestro se define como un educador moral de las masas: “Un convertidor en tanto artífice de los cambios esperados, un apóstol, ejemplo de conducta y hasta de vida a imitar, antes que un sabio de quien aprender; tenía que saber lo justo para enseñar y nunca saber por saber”.</p><p>Durante un largo tiempo, las autoridades locales y vecinos de Gualeguaychú reclamaban insistentemente la apertura de una escuela normal. Esto tuvo eco debido a la decidida voluntad política de los gobernadores de aquella época de abrir este tipo de instituciones educativas en diferentes lugares de la provincia.</p><p>En el caso de la Escuela Normal “Olegario Víctor Andrade” (Enova), la piedra fundamental había sido colocada el 5 de enero de 1908, asistiendo a la ceremonia el gobernador de Entre Ríos Faustino Parera. El acto tuvo el siguiente programa: entonación del Himno Nacional acompañados por la Banda de música; lectura del Acta de colocación de la piedra; discurso del Ministro de Hacienda e Instrucción Pública, Dr. Prócoro Crespo, del Director General de Escuelas de la Provincia, profesor Manuel Antequera y del Dr. Luis María Daneri, miembro de la comisión del evento. Los ingenieros Juan O. Buschiazzo e hijos proyectaron el edificio y sus constructores fueron los señores Volpe y Gagger, de la ciudad de Paraná.</p><p>El profesor Alfredo Villalba, en febrero de 1910, había representado al Gobierno de la Nación para firmar un contrato con el ministro de hacienda de la provincia de Entre Ríos, Dr. Prócoro Crespo “relacionado con la venta de los edificios que ocuparon las escuelas superiores de Gualeguay y Concordia y el que se construye para la nuestra en el terreno”, donde se construirá la escuela normal, según El Noticiero del 22 de febrero de ese año.</p><p>En efecto, el 1 de marzo de 1910 se conoció el decreto que designaba al primer personal. Como Director fue nombrado Alfredo Villalba, profesor de pedagogía y castellano; y como Vicedirectora, Mercedes Mójica.</p><p>Se nombraron, además, los profesores de historia, física, química, francés, dibujo natural y trabajo manual (niñas); música, ejercicios físicos, trabajo manual y agricultura (niños); economía doméstica y labores y corte y confección.</p><p>Las clases comenzaron el 7 de marzo de 1910 con 29 alumnos en primer año para magisterio y 272 en el departamento de Aplicación –primaria–. La institución abrió sus puertas en la Escuela Nº 1 “Guillermo Rawson”. La primera alumna del curso normal fue María Francisca Frávega para el curso normal –magisterio–, mientras que para el departamento de aplicación fue Pedro Etcherriere.</p><p>En un principio, la institución había sido pensada sólo para varones, aunque en el total de inscriptos hubo mayoría de mujeres. Una matrícula interesante para un tiempo en que los sectores medios se veían beneficiados con el sistema educativo. Los jóvenes provenientes de hogares empobrecidos o humildes también tenían posibilidades, ya que en el cupo de inscriptos estaban previstas las becas, aunque eran mínimas.</p><p>La Escuela Normal “Olegario Víctor Andrade” tomó un fuerte impulso institucional y de compromiso social. Los alumnos, docentes y los primeros egresados fueron conformando diferentes grupos de trabajo que se relacionaban directamente con la Enova.</p><p>Hacia fines de 1911 se fundó la Sociedad Sarmiento que tuvo por finalidad la divulgación y promoción literaria en el ámbito escolar y en la comunidad gualeguaychuense. Años más tarde, en diciembre de 1914, la Sociedad Sarmiento presidida por el profesor Luis Doello Jurado inauguró la biblioteca de la escuela. En honor a su trayectoria como docente, lleva su nombre.</p><p>En 1915 se formó la Asociación de Cultura Física que realizó la primera demostración en la Plaza de Frutos (hoy estadio municipal de fútbol). Al poco tiempo, la Escuela con el apoyo de la Sociedad alquiló un predio de media manzana haciendo cruz con la institución. En septiembre de 1919, el director Bernardo L. Peyret elevó a la Sociedad un proyecto para la dotación de una plaza de ejercicios físicos. “El Diario” de Paraná, en 1920, se hizo eco de las gestiones de Peyret ante el Gobernador, para acceder a una propiedad que les permitiera a las diferentes instituciones educativas y sociales utilizar el predio con fines gimnásticos, atléticos y deportivos. Después de reiteradas gestiones, por decreto de noviembre de 1924, se adquirió la “canchita” para ejercicios físicos.</p><p>Los lotes pertenecían a Sixto Vela, Enrique Cepeda, Silvio Isetta y Félix Sobredo. En mayo de 1929 se inauguró el predio. Cerrado por un cerco de mampostería y alambre; el nuevo espacio para actividades físicas contaba con una cancha de fútbol, tenis y pelota al cesto con dos casillas destinadas a vestuario.</p><p>También en diciembre de 1915, se constituyó la Asociación de exalumnas Maestras. Esta Asociación fue creada a instancia del rector Bernardo Luis Peyret. Con fecha 10 de diciembre, se convocó a una reunión para el día 13, a las treinta y seis maestras egresadas desde 1913. Los objetivos propuestos para la Asociación eran variados y ambiciosos: afianzar la fraternidad profesional, contribuir a la cultura general, estimular a los alumnos maestros, secundar iniciativas a la realización de festejos escolares o comunitarios. Originariamente, se constituyó una comisión que tuvo a su cargo la organización de la Asociación. Formaron parte de aquella primera comisión el rector Peyret (presidente), Emilia Muñoz Marchini, María Magdalena Samacoits, América Barbosa, Adela Venturino y Leonor Hermelo. Una vez resuelto los estatutos, se conformó la primera comisión directiva de la Asociación de exalumnos Maestros de Entre Ríos con el tiempo se denominaría Asociación de Magisterio.</p><p>La apertura de la Escuela Normal como opción de estudios secundarios y como formación para un campo de trabajo legítimo y protegido constituyó rápidamente un lugar atrayente para las mujeres y sus familias (mayoritariamente de las capas ascendentes, aunque también de la élite) ya que respondía por diferentes razones a las inquietudes de los distintos grupos de mujeres, convergiendo con la necesidad estatal de brindar educación. Esa construcción política y simbólica de la educación, se trasladó a la formación docente y al estilo de vida y conducta cotidiana de las maestras.</p><p>El Consejo Nacional de Educación, hasta las primeras décadas del siglo XX, hacía firmar contratos en los que quedaba establecida la forma de vida de las maestras. Aquellos contratos eran una clara invasión a la vida personal y avasalladores de los derechos individuales, pero fieles a un modelo pedagógico basado en la imagen personal, en la rigidez social y en la moralidad reinante. A continuación mencionamos algunos de los puntos que contenían esos documentos: no casarse (este contrato quedara automáticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa); no andar en compañía de hombres; estar en su casa entre las ocho de la tarde y las seis de la mañana (a menos que sea para atender una función escolar); no pasearse por las heladerías del centro de la ciudad; no fumar cigarrillos; no ingerir bebidas alcohólicas; no viajar en ningún coche o automóvil con ningún hombre excepto su hermano o su padre; no vestir ropas de colores brillantes; no teñirse el pelo; usar al menos dos enaguas; no usar vestidos que queden a más de cinco centímetros por encima de los tobillos; no usar polvos faciales; no maquillarse ni pintarse los labios; entre otras prohibiciones.</p><p>El ejercicio de control y observación era para el personal docente y el estudiantado. En las libretas de clasificaciones, además de las notas correspondientes a cada bimestre, había mensajes para los alumnos y los padres. Los mismos hacían referencia a las condiciones de ingreso al Departamento de Aplicación (formación de maestras) como así también con respecto al aseo y a la asistencia.</p><p>En cuanto a los alumnos, se establecía que “La escuela necesita que sus educandos sean empeñosos, decididos y francos; que se afanen y no se desdigan; que se comprometan y cumplan; que hablen y no mientan. Que sean comedidos, cariñosos y buenos en la casa; estudiosos, obedientes y dóciles en la escuela; respetuosos y dignos en todas partes. Para ello solo abrigarán en su mente ideas y acciones sanas y juiciosas; no mancharán sus labios con palabras impuras, ni con palabras que signifiquen mentir; ni sus manos percibiendo objetos o dineros indebidos; serán afectuosos, sinceros y leales para con sus padres y maestros para con sus hermanos y amigos; rehusarán la calle por los peligros morales y materiales que ocasiona a los que la frecuentan demasiado, y concurrirán a la Escuela para vivir en ella, en pensamiento y acción, para llevar con orgullo el uniforme escolar y dignificarlo con la labor paciente y provechosa”.</p><p>Los alumnos debían concurrir a la escuela a la hora establecida por los horarios de clases; ya que empezaban estrictamente de acuerdo con ellos. Las llegadas fuera de horario como las inasistencias debían ser justificadas por los padres al día siguiente.</p><p>En ese mismo sentido, en 1915, el rector Peyret, publicó una exhortación destinada a los educandos en la cual sostiene que antes de comenzar la primera clase de la mañana y de la tarde, los maestros de grado debían pasar revista de la limpieza personal de cada alumno durante la formación general. El documento establecía que “Los niños deben presentarse diariamente a la escuela: con la cara, las manos y las uñas perfectamente limpias; con el cabello corto y peinado; con el uniforme completo y bien conservado, sin manchas ni roturas; con la corbata sana, limpia y hecha moño; con el cuello perfectamente blanco y planchado; con la gorra bien tenida y en ella la insignia de la escuela; con los botines brillantes por el lustre y el aseo”. Este conjunto de normas refleja el ideal de docencia del normalismo, entendido como un sacerdocio moral antes que como una profesión académica.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ODpFk7T8iz8RK1shnoOU-jdAF7Q=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2025/09/enova_1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>A comienzos del siglo XX, la ciudad logró concretar un viejo anhelo: contar con una institución formadora de maestros. Su apertura en 1910 marcó un hito en la construcción del normalismo y en el acceso a la educación para distintos sectores sociales. En vísperas de un nuevo Día del Maestro -que se celebra cada 11 de septiembre desde 1945-, la historia de la Escuela Normal “Olegario Víctor Andrade” recupera todo su valor simbólico.]]>
                </summary>
                                <category term="miradas" label="Miradas" />
                <updated>2026-04-01T17:40:14+00:00</updated>
                <published>2025-09-06T19:38:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Seguir la tradición: Más de un siglo de encuentros y festejos por el Día del Estudiante
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eldiaonline.com/seguir-la-tradicion-mas-de-un-siglo-de-encuentros-y-festejos" type="text/html" title="Seguir la tradición: Más de un siglo de encuentros y festejos por el Día del Estudiante" />
        <id>https://www.eldiaonline.com/seguir-la-tradicion-mas-de-un-siglo-de-encuentros-y-festejos</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Marcos Henchoz]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eldiaonline.com/seguir-la-tradicion-mas-de-un-siglo-de-encuentros-y-festejos">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/mleNMETfeWGESWeumD9zcJLeb3E=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2024/09/paseo_del_estudiante.JPG" class="type:primaryImage" /></figure><p>Todos reconocemos que el descanso y la recreación son dimensiones que forman parte de nuestras vidas. No siempre las atendemos, aunque cada vez más se les reconoce su importancia. La recreación nos brinda espacios de vivencias y convivencias con fuertes significados que nos ayudan desde lo físico, mental, espiritual y emocional.</p><p>La mayoría de los países del mundo celebran el “Día del estudiante”. En nuestro país es el 21 de septiembre en forma coincidente con el día de la primavera. Aunque los motivos de la elección de la fecha no están relacionados entre sí.&nbsp; Aquí se conmemora ese día porque el 21 de septiembre de 1888 fueron repatriados los restos de Sarmiento desde Asunción, Paraguay. Es decir, que la fecha elegida para el estudiante no está relacionada con un día de celebración sino de conmemoración. Esta situación se repite en otros países como Chile (es el 11 de mayo y la causa es el día que se reglamentó la posibilidad de formar centros de estudiantes en 1990), en Colombia (es el 8 de junio y se conmemora el día del estudiante caído o día del estudiante revolucionario que recuerda las luchas estudiantiles por la reforma universitaria en 1820), en México (es el 23 de mayo y también se relaciona con luchas estudiantes por reformas en el ámbito universitario en 1929) y, en muchos países, la similitud de los motivos está vinculada al accionar y la militancia de estudiantes.</p><p>En Gualeguaychú, desde sus inicios, para el día del estudiante se realiza un paseo que es sinónimo de encuentro, entusiasmo y de algarabía. Los primeros comenzaron en la Escuela Normal “Olegario Víctor Andrade” (Enova) y se realizaban en la plaza de ejercicios físicos (la canchita) que fue inaugurada en 1929 y contaba con una cancha de fútbol, tenis y pelota al cesto. Por unas pocas horas, los estudiantes de magisterio (lo que hoy sería la secundaria) se reunían a celebrar “su día”. Los refrescos y las competencias amistosas de algunos deportes formaban parte de la jornada.</p><p>En una publicación del periódico “El Censor” de Gualeguaychú, de septiembre de 1931, el grupo que organizaba el paseo prometía el que la fiesta iba ser variada y entretenida. Los folletos que se distribuyeron en los días previos decían que “El almuerzo consistirá en: A) jamón ausente y saltan té; B) sándwiches de ilusiones entre esperanzas; C) milanesa con cuero cabelludo; d) asado, frutas, dulces, queso y bicarbonato”. Para tal evento se recomendaban varias prohibiciones: “Prohíbese el amor a la patria, prohibido hablar del proyecto de la reforma constitucional, las esperanzas del frigorífico, la promesa de ayuda del Gobierno y otras esperanzas… muertas (…)”. Entre las prohibiciones generales se destacaban las relacionadas sobre la seguridad personal: “Se prohíbe llevar armas blancas y negras. Exceptúase de esta prohibición las lenguas viperinas, las uñas y los dientes siempre que se haga uso discreto de estos instrumentos”.</p><p>En 1935, debido a la boda de plata de la institución, se realizaron innumerables actos festivos, en donde, toda la comunidad de Gualeguaychú celebró la formación y la educación impartida por la Enova. Para esa época comenzó la costumbre de realizar el paseo en campos de la zona. Se hacían asados y se llevaban bebidas no alcohólicas. El traslado era en camiones. A la vuelta se paseaban por el centro de la ciudad terminando el recorrido en la escuela.&nbsp;</p><p>Paralelamente, a los paseos del 21, comenzaron a tomar forma los viajes de fin de curso que en principio se hicieron por un día y en localidades cercanas como Concepción del Uruguay, Urdinarrain o Fray Bentos en la República Oriental del Uruguay. Mucho más adelante, van a comenzar a realizarse viajes a distintas partes del país como Córdoba, Salta y Misiones. Eran los tiempos de las pruebas trimestrales y exámenes finales con tres profesores y bolilleros. La metodología era sencilla; se sacaban dos bolillas, se elegía una para comenzar a desarrollar los contenidos y de la otra los docentes no dejaban dudas que había conocer todos los temas de punta a punta. Por aquellos años existían las “amonestaciones” como castigo.&nbsp;</p><p>La disciplina formaba parte de una educación sancionatoria que era muy típica del normalismo. Esto también se veía reflejado en el vestuario. Las mujeres no podían usar nada por encima del guardapolvo. Los días de invierno había que abrigarse por debajo del guardapolvo. Tampoco se podía ir de medias comunes, se exigían las llamadas muselina de algodón. Nada de cabello suelto; se usaba con cinta o con trenzas. Ni hablar de maquillajes o aros.</p><p>Para finales de la década del treinta, se comenzaron a organizar competencias y fiestas como parte de ese día. Así dieron inicios los juegos de rondas, elección de reinas y reyes. Una estudiante de los años cuarenta me contó una anécdota por demás simpática. “Con mis tres amigas y un compañero se nos ocurrió llegar al paseo en algo diferente; ya que todos acostumbraban a ir en camiones. Pero en ese entonces se iba más lejos. Habíamos ido a la Estancia San Martín, que queda en el viejo camino a Concepción del Uruguay, y se nos ocurrió ir en una volanta, que es una especie de carruaje a caballo un poco más grande que un sulky, con asientos en los costados y le pusimos un dicho 'La crisis no nos espanta, como no tenemos nafta nos vinimos en volanta'. Nos vestimos como los primeros alumnos/as, con un vestido largo y sombrero que nos habían prestado. El problema fue conseguir caballo. Pero frente de la escuela, había un almacén muy grande e importante, donde estaba el supermercado “La Supervisión”; que era de Rossi Hnos. En esa época ese comercio acostumbraba a repartir el pan de casa en casa, alimentos de cocina y comida. Lo hacían en una jardinera, que eran carruajes tirados por un caballo. Uno de esos animales nos fue prestado a nosotros, que en realidad no era un caballo, sino una yegua. Cuando esa mañana salimos para el paseo manejaba la volanta mi compañero Voyco Gasparovic, pero resulta que no era muy práctico en eso; cuando tomamos el camino, en la mitad, a la yegua se le daba por comer pasto y tirábamos las riendas, pero no pasaba nada, se quedaba y nos miraba. Era muy mansa. Después de mucho renegar pudimos llegar al lugar. Cuando llegamos tuvimos un éxito impresionante con la volanta y la vestimenta de la primera promoción que egreso en 1915. En el regreso quisimos entrar por 25 de Mayo, como se hacía siempre la llegada de los estudiantes; que para la gente era un espectáculo, todos nos iban a ver. Nosotros queríamos entrar con nuestro carruaje, pero el caballo estaba acostumbrado a hacer el reparto y se nos iba para la casa de los clientes, y nosotros desesperados porque no podíamos llegar. Cansados, nerviosos y todo transpirados renunciamos a ingresar al centro. Nos venció la yegua”.</p><p>En los años siguientes, se crearon los centros de estudiantes y a finales de los años cincuenta dio inicio el desfile de carrozas. La cantidad de estudiante fue en aumento y por tal motivo comenzaron a visitarse otras estancias o chacras para realizar el paseo como “San Luis”, “Lo Secchi” y “las Piedras”.&nbsp;</p><p>La costumbre sigue intacta como aquel primer día. La organización en los días previos, la preocupación por el transporte (luego de varios accidentes, se prohibió el uso de camiones), la comida y asegurar el entretenimiento con juegos, bailes y buena música.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/mleNMETfeWGESWeumD9zcJLeb3E=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2024/09/paseo_del_estudiante.JPG" class="type:primaryImage" /></figure>Cada 21 de septiembre, los estudiantes de la ciudad se entregan a una jornada de amistad, risas y tradición. Lo que comenzó como una sencilla reunión en el por aquel entonces patio de ejercicios de la Enova, hoy la canchita, se ha convertido en una fiesta llena de historias. Hoy, esa energía juvenil sigue viva y conecta generaciones en un día donde lo más importante es compartir y celebrar.]]>
                </summary>
                                <category term="miradas" label="Miradas" />
                <updated>2026-04-01T17:40:14+00:00</updated>
                <published>2024-09-20T23:09:08+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Entre Ríos no estuvo en la &quot;Casita&quot; de Tucumán
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eldiaonline.com/entre-rios-no-estuvo-en-la-casita-de-tucuman" type="text/html" title="Entre Ríos no estuvo en la &quot;Casita&quot; de Tucumán" />
        <id>https://www.eldiaonline.com/entre-rios-no-estuvo-en-la-casita-de-tucuman</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Marcos Henchoz]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eldiaonline.com/entre-rios-no-estuvo-en-la-casita-de-tucuman">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ZMwH2kDVGow1tk_kuHMvWqd0o0Q=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2024/07/9_de_julio.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Ante todo, aclarar que el término casita hace referencia al uso escolar de la efeméride. No es un uso peyorativo. En todo caso sería la casa de la independencia o la casa histórica. Ahora bien, creo que la festividad de la independencia tomando en cuenta lo ocurrido en el Congreso de Tucumán cuyo inicio se dio el 24 de marzo de 1816 y sesionó hasta febrero de 1820.&nbsp;</p><p>Lo paradójico es que la provincia norteña solo lo hizo hasta mayo de 1817. Es decir que desde esa fecha hasta 1820, el Congreso lo hizo en otra localidad. Nada más ni nada menos que en Buenos Aires ¿Por qué habrá sido?&nbsp;</p><p>El territorio se denominaba Provincias Unidas del Río de la Plata. Aunque para ese momento, esa denominación no abarcaba el poder político efectivo y legítimo de ese espacio geográfico. Gran parte, estaba bajo dominio indígena como el monte chaqueño-santafecino (mocovíes, wichi, guaycurúes, entre otros) y tomando una línea imaginaria desde ciudad Buenos Aires a Mendoza hacia el sur, todo era de dominación indígena (pampas, ranqueles, tehuelches, etc.).&nbsp;</p><p>Además, el litoral rioplatense conformaba la Liga de los Pueblos Libres quienes bajo el liderazgo de José Gervasio Artigas sostenían diferencias políticas con Buenos Aires.</p><p>El Congreso de Oriente</p><p>La situación recrudeció hacia 1815. Artigas era reconocido por diferentes referentes políticos y militares de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, las Misiones, Corrientes y la Banda Oriental como el Protector de los Pueblos Libres.&nbsp;</p><p>A principios de 1815, Artigas convocó al Congreso de Oriente o Congreso de los Pueblos Libres, en Concepción del Uruguay, para junio de ese mismo año, a debatir sobre la organización y el destino de la patria. Si bien no se conservan las actas; sí hay cartas y escritos en términos de memorias de varios actores que tuvieron participación por aquellos años que avalan la existencia del mismo y los temas debatidos por aquellos días tan convulsionados.&nbsp;</p><p>En dicho Congreso participaron representantes de los pueblos de las provincias de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, las Misiones Orientales, Corrientes, la Banda Oriental y se cree que integrantes de la nación Bantú. Se trataron diversos asuntos tales como la organización política; el comercio interprovincial y con el extranjero; la política agraria, así como también la protección de la producción y del consumo interno.&nbsp;</p><p>Entre otras resoluciones, el Congreso resolvió proclamar la independencia respecto de todo poder extranjero (no del resto del territorio), la reforma de los reglamentos de tierras y de aranceles y la organización institucional federal.</p><p>El éxodo oriental y Purificación son hitos relevantes en la zona del Río de la Plata. El punto de inflexión fue el rechazo a las ideas artiguistas por parte de la Asamblea General del Año XII (que no cumplió con los objetivos para la que fue convocada que era declarar la independencia y dictar una constitución) y el destrato a los diputados orientales.&nbsp;</p><p>Son años en donde la figura de Artigas tomó relevancia al convertirse en líder de todo el litoral del Río de la Plata. La tensión con Buenos Aires estaba relacionada con la firma de un armisticio con la realista Montevideo; ya que los porteños querían entregar a la Banda Oriental y Entre Ríos a los españoles y, posteriormente a los portugueses. Esto había caído muy mal entre las tropas patriotas que luchaban denodadamente para derrotar el último punto fuerte de los realistas en el Río de la Plata.&nbsp;</p><p>En desacuerdo con todas estas medidas, Artigas se repliega a Entre Ríos mientras Buenos Aires envía tropas para enfrentarlo y matarlo por ser considerado traidor. Incluso, se le pone precio a su cabeza.&nbsp;</p><p>La batalla de El Espinillo, en cercanías a Paraná, con triunfo de las tropas artiguistas conformadas por hombres y mujeres, gauchos, aborígenes y negros al mando de Eusebio Herenú (santafesino) y Fernando Otorgués (oriental) fue el punto de ruptura sin retorno entre las partes. Mientras tanto, desde la Liga de los Pueblos Libres se luchaba contra el invasor español y portugués.</p><p>El adiós a un proyecto político</p><p>En 1820, Artigas envía a sus hombres de confianza para enfrentar a Buenos Aires en su propio territorio. Francisco Ramírez y Estanislao López encabezaron las tropas que produjo el triunfo litoraleño en la batalla de Cepeda, poniéndole fin al Directorio.&nbsp;</p><p>En los manuales de historia a este período se lo reconoce como el final del ejercicio de la autoridad nacional y el inicio de los enfrentamientos entre unitarios y federales. Ya aclaramos que las diferencias políticas internas son anteriores al año 1820 y que si fue una pelea entre distintas facciones internas fue –por lo tanto– una guerra civil, en la cual no hubo legalidad posible; solo la voluntad, los caprichos y las ideas de los líderes políticos que prevalecieron durante el largo período denominado criollo.&nbsp;</p><p>Tras el triunfo en Cepeda se firmó el Tratado de Pilar; Artigas entendió que ese Pacto era un acto de traición por parte de Ramírez. La disputa entre Artigas y Ramírez es un claro ejemplo de las posturas extremas que tomaban los caudillos.&nbsp;</p><p>De esa lucha solo se benefició Buenos Aires. Vencido Artigas, diezmado en lo militar y lo político, se retiró a vivir a Asunción, hasta el día de su muerte, en septiembre de 1850, un mes después del fallecimiento de San Martín.&nbsp;</p><p>Era el tiempo de los caudillos. Fue el período de la breve experiencia política República de Entre Ríos (Corrientes, Entre Ríos y las Misiones), en principio, de características democráticas ya que hubo que elegir al Jefe Supremo de la República.&nbsp;</p><p>El triunfo de Ramírez sobre Artigas no solo fue una derrota para el oriental, también lo fue para un conjunto de ideas federales expresadas en la Liga de los Pueblos Libres. Ramírez terminó siendo funcional a Buenos Aires. Tras su caída, Entre Ríos fue dominada por los porteños y durante toda la década de 1820 fue una anarquía. &nbsp;</p><p>* Licenciado en historia de la Universidad Nacional de Luján (UNLu) y maestrando de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ).</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ZMwH2kDVGow1tk_kuHMvWqd0o0Q=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2024/07/9_de_julio.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Ante todo, aclarar que el término casita hace referencia al uso escolar de la efeméride. No es un uso peyorativo. En todo caso sería la casa de la ind...]]>
                </summary>
                                <category term="miradas" label="Miradas" />
                <updated>2026-04-01T17:40:14+00:00</updated>
                <published>2024-07-06T19:38:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            La dictadura y la represión en Gualeguaychú entre 1976 y 1983
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eldiaonline.com/la-dictadura-y-la-represion-en-gualeguaychu-entre-1978-y-1983" type="text/html" title="La dictadura y la represión en Gualeguaychú entre 1976 y 1983" />
        <id>https://www.eldiaonline.com/la-dictadura-y-la-represion-en-gualeguaychu-entre-1978-y-1983</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Marcos Henchoz]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eldiaonline.com/la-dictadura-y-la-represion-en-gualeguaychu-entre-1978-y-1983">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/PA3Cb4ulA5vdh3bn2_Zi1m2lqHQ=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2024/03/dictadura_militar.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>La Junta Militar autodenominada “Proceso de Reorganización Nacional” inició su gobierno con derrocamiento de la presidente María Estela Martínez, viuda de Perón. Los generales Videla (1976-1981), Liendo (en forma interina por 20 días, en 1981), Viola (1981), Galtieri (1981-1982) y Bignone (1982-1983) ocuparon la presidencia del país. El endeudamiento externo; la especulación financiera; la persecución, tortura y muerte de opositores políticos, religiosos, sindicalistas y ciudadanos comunes fue moneda corriente en un ambiente de represión constante. El mundial de fútbol de 1978 y la Guerra de Malvinas forman parte de enormes debates acerca de sus causas, fundamentos y consecuencias en el marco de la dictadura.</p><p>En Entre Ríos, el gobernador era Enrique Tomás Cresto quien lo hacía desde 1973 por el Frente Justicialista de Liberación (FREJULI). El coronel Juan Carlos Trimarco dirigió el Golpe de Estado en Paraná. Tras su breve intervención, se hizo cargo el gobierno provincial el brigadier (R) Rubén Daniel Di Bello (1976-1978). Una de las obras que le tocó inaugurar fue la habilitación del puente internacional General San Martín que Argentina con República Oriental del Uruguay. En esa ocasión, visitó Gualeguaychú el general Videla con una numerosa comitiva. Otra fue el complejo ferrovial Zárate – Brazo Largo.&nbsp;</p><p>A Di Bello le siguieron el comodoro (R) Pablo Federico Jávega (1978), el general de brigada (R) Carlos Enrique Aguirre (1978-1981) quien tuvo a cargo el comienzo de las transferencias de escuelas nacionales a la provincia con su desarticulación pedagógica y desfinanciamiento de la educación pública. Luego gobernaron el doctor Jorge Washington Ferreyra (1981-1983) y el ingeniero Mario César Bertozzi (1983). Este último, le entregó el poder al doctor Sergio Alberto Montiel quien resultó vencedor en las elecciones democráticas del 30 de octubre de 1983.</p><p>La represión estuvo al orden del día. Incluyó una serie de medidas públicas como la ocupación militar de grandes fábricas y de empresas estatales; la prohibición de partidos políticos y sindicatos; censuras a intelectuales, artistas y escritores. El objetivo de control social e ideológico primó en las acciones gubernamentales. Los centros clandestinos cuya mano de obra eran “los grupos de tareas” llevaban adelante la detención, represión, violación y muerte de miles de personas mostraron una de las caras más perversas de la dictadura.&nbsp;</p><p>Los secuestros se producían en la calle, en las viviendas o en los lugares de trabajo como el caso de Norma “Noni” González, la cual fue secuestrada en la mañana de agosto de 1976, por un grupo de personas de civil en el supermercado “El Picaflor” ubicado en Urquiza y Rosario de nuestra ciudad. Los que comandaban el operativo se habían presentado como integrantes de la Policía Federal Argentina. La joven fue obligada a subir a un Fiat 128 color gris y nunca más se supo de ella.</p><p>En Gualeguaychú, en la mañana del 24 de marzo (alrededor de las 8.30) las autoridades militares del Escuadrón de Exploraciones de Caballería Blindada se presentaron en el Palacio municipal para reemplazar las autoridades democráticas.&nbsp; El intendente era Leoncio Otero (1975-1976) quien gobernaba tras el fallecimiento de Carlos Bibé (1973-1975). Tras las comunicaciones pertinentes desalojaron a los integrantes del Departamento Ejecutivo Municipal y del Honorable Concejo Deliberante. Los diarios locales, Noticias y El Argentino, destacaron los hechos resaltando que reinaba la tranquilidad entre la población y el orden político. La comitiva militar estuvo conducida por el mayor Juan Miguel Valentino y el capitán Gustavo Martínez Zuviría, quien asumió como intendente interventor interino (comisionado) durante la misma mañana.&nbsp;</p><p>En ocasión de ponerlo en funciones a Martínez Zuviría, el mayor Valentino le expresó a los trabajadores municipales que “(…) el Ejército Argentino ha tenido que salir a la calle para luchar contra un flagelo, el flagelo subversivo (…) Así como le expresé a los delegados de gremios, este no es un golpe militar, no es un “golpe” que pretende ir contra un partido político. Esto que hemos realizado es un movimiento de reorganización nacional, en el cual tienen que tomar participación todos aquellos que se consideren argentinos". La realidad de los hechos indica que en nuestra ciudad hubo acciones represivas, desapariciones, control social, persecuciones y censura.&nbsp;</p><p>Durante la última dictadura los comisionados fueron Isidoro Etchebarne (1976-1980), Raúl Esnaola (1980-1981), Emilio G. Vitale (1981-1983) y Damián Denardi (1983) a quien le tocó entregar el mando al electo intendente Ricardo César Taffarel (1983-1987).</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/PA3Cb4ulA5vdh3bn2_Zi1m2lqHQ=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2024/03/dictadura_militar.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El 24 de marzo de 1976 no es una fecha más de nuestra historia. Sigue siendo de absoluta vigencia y compromiso el estudio y la toma de postura política lo ocurrido durante la última dictadura militar con fuerte apoyo cívico y de diferentes credos religiosos.]]>
                </summary>
                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2026-04-01T17:40:14+00:00</updated>
                <published>2024-03-23T23:10:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Urquiza, Rosas, Caseros y después
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eldiaonline.com/urquiza-rosas-caseros-y-despues" type="text/html" title="Urquiza, Rosas, Caseros y después" />
        <id>https://www.eldiaonline.com/urquiza-rosas-caseros-y-despues</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Marcos Henchoz]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eldiaonline.com/urquiza-rosas-caseros-y-despues">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/AmRPsuAvplT0kQGnEE_vkZ3QjCc=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2024/02/caseros.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>La Batalla de Caseros, producida el 3 de febrero de 1852, en la actual Ciudad Jardín, Lomas del Palomar, partido bonaerense de 3 de Febrero, sigue formando parte de los debates historiográficos de Argentina.&nbsp; Y mucho más son los estudios y disputas políticas acerca de las figuras de Justo José de Urquiza y de Juan Manuel José Domingo Ortiz de Rozas y López de Osornio (Juan Manuel de Rosas). No es mi intención en este artículo sumarme al debate a favor de uno u otro.</p><p>Sin profundar demasiado en esta tesis, diría que en la vida de Urquiza hay cuatro etapas muy marcadas. La primera es en su entorno familiar hasta que comenzó a atender la administración de los campos y los negocios originados por su padre antes de la gesta revolucionaria. Vale aclarar que don Josef de Urquiza, padre de Justo José, no adhirió al movimiento revolucionario de Mayo y abandonó Concepción del Uruguay para irse a vivir junto a su familia a Montevideo y luego regresar hacia 1812. La segunda está relacionada con su incursión en la política de la mano de su hermano mayor, Cipriano, y como lugarteniente de Echagüe y Rosas en la década de 1830 y primera mitad de la siguiente, en donde su liderazgo militar y carisma político entran en juego. La tercera es la etapa de Urquiza gobernador de Entre Ríos (dese 1841) hasta la asunción como presidente de la Nación en 1854. Por último, su rol en la escena nacional; en donde sus vaivenes políticos e intereses comerciales personales marcan el rumbo de esos años.</p><p>Urquiza y el Ejército Grande en Gualeguaychú</p><p>El año 1851 fue un año importante en la vida política y privada de Urquiza: dictó el Pronunciamiento a Rosas y como una de las consecuencias de esta medida política estableció, en la isla de Fraga (hoy Libertad), su rancho cuartel general, desde donde organizó el Ejército Grande que luchó en Caseros el 3 de febrero de 1852. Además, se conoció y pasó a convivir con Dolores Costa. Y elevó de categoría jurídica –de Villa a Ciudad– a Gualeguaychú, lo cual generó avances en lo económico, lo poblacional y la vida social y cultural en general.</p><p>El “Pronunciamiento” fue un decreto del general Urquiza en su condición de gobernador de Entre Ríos, en el cual aceptaba la renuncia de Rosas y reasumía para Entre Ríos la conducción de las relaciones exteriores. Año tras año, argumentando razones de salud, Rosas presentó su renuncia a la conducción de las relaciones exteriores de la Confederación Argentina, en la seguridad de que no le sería aceptada. Y lo hacía en términos como estos: “La irreparable pérdida de mi amante esposa Encarnación, la prolongada lucha de mis más queridas afecciones para subordinarlas a mis altos deberes y los principios de mi vida pública, aléjanme de una posición en que fuera desacuerdo reproducir sacrificios ya colmados. Con intenso anhelo, muy encarecida y humildemente, os suplico que, sin pérdida de tiempo, elijáis la persona que ha de sucederme en el mando supremo de la provincia”.</p><p>Las principales causas de esta postura política, que en la práctica significó el enfrentamiento a Rosas, eran políticas y económicas. La primera, relacionada con el incumplimiento de los Pactos firmados entre las provincias del litoral para el dictado de la Constitución Nacional ya que Rosas se negaba reiteradamente a convocar un congreso constituyente; la segunda, el reclamo de Entre Ríos por la libre navegación de los ríos para facilitar el comercio exterior de sus productos sin la necesidad de pasar por Buenos Aires. No hay que pasar por alto que Urquiza, más allá de su rol político, era un empresario. Considero que esto fue un factor importante en la toma de decisiones.</p><p>Gualeguaychú se convirtió en un epicentro importante atento lo que se estaba organizando en términos militares y con ello las visitas de diferentes personajes del arco político nacional. Uno de ellos, quizás uno de los más controvertidos de nuestra historia nacional, Domingo Faustino Sarmiento (su verdadero nombre era Faustino Valentín) estuvo varios días en la ciudad a fines de 1851.&nbsp;</p><p>La grieta política en la ciudad</p><p>En la complicada situación política de aquellos años proliferaron los periódicos, muchos de los cuales fueron utilizados con fines meramente partidistas. Tal fue el caso de “La Esperanza de Entre Ríos”, del inmigrante francés José Lefevre, que fue un férreo opositor a Urquiza. Otros órganos periodísticos criticaron su postura. Así, “La Época” y “El Duende” lo acusaban duramente al sostener socarronamente que al periódico lo escribía Sarmiento. Más allá de los exabruptos de ambas partes, la realidad es que no era común que se levantasen públicamente las voces opositoras a los gobiernos de turno. El apoyo de los hombres de Buenos Aires hacia los adversarios de Urquiza era notable. Las posturas llegaron a ribetes importantes. Tal como decimos hoy, la grieta ideológica complicó la convivencia social y familiar. Por un lado, estaban los “crudos” que se agrupaban en la “Sociedad Entrerriana” y los “cocidos”, los apoyados por los porteños, se reunían en el “Liceo Recreativo”. Integrantes de ambas sociedades, hacia 1860, conformaron el Club Social Recreo Argentino.</p><p>Fin de una época</p><p>Sin dudas, que la Batalla de Caseros fue un fin de época. Se avanzó hacia la redacción y aprobación de la Constitución Nacional de 1853. No obstante, no significó la pacificación entre los sectores políticos y económicos. Buenos Aires bajo el mando de los Alsina y Mitre complotaron constantemente para que la Confederación fracasara. A mi criterio, debido a los intereses porteños en el control de los dividendos de la aduana y el control comercial. El triunfo de Urquiza por sobre Rosas no implicó el dominio político del primero en Buenos Aires. Es más, nadie quería asumir la gobernación hasta que fue nombrado Vicente López y Planes tras acordar una abultada suma de dinero. El poder del entrerriano solo se consolidó en el interior del país, cuya capital era Paraná. El final de este capítulo fue la Batalla de Pavón, en donde, la pactada derrota de Urquiza a favor de Mitre produjo un cambio de paradigma en la organización nacional tras la persecución y muerte de los últimos caudillos federales.&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/AmRPsuAvplT0kQGnEE_vkZ3QjCc=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2024/02/caseros.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>La Batalla de Caseros, producida el 3 de febrero de 1852, en la actual Ciudad Jardín, Lomas del Palomar, partido bonaerense de 3 de Febrero, sigue for...]]>
                </summary>
                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2026-04-01T17:40:14+00:00</updated>
                <published>2024-02-02T19:47:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            La necesidad del debate ético de las propagandas y contenidos mediales
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.eldiaonline.com/la-necesidad-del-debate-etico-de-las-propagandas-y-contenidos-mediales" type="text/html" title="La necesidad del debate ético de las propagandas y contenidos mediales" />
        <id>https://www.eldiaonline.com/la-necesidad-del-debate-etico-de-las-propagandas-y-contenidos-mediales</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Marcos Henchoz]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.eldiaonline.com/la-necesidad-del-debate-etico-de-las-propagandas-y-contenidos-mediales">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/qGuCdXIKu2lzyZh1DdDA5XHsgCc=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2023/08/reggaeton_maluma.JPG" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Marcos Henchoz*</p><p>La ausencia de esos acuerdos tiene como resultado el deterioro en todos los niveles de la vida de nuestro país. Claramente, podemos sostener que nos mostramos incapaces de acordar políticas para mejor el sistema educativo, la producción económica, sostener valores que nos contengan con sentimiento nacional y lograr la tan ansiada pobreza cero; en un país que produce alimentos para todos, pero no los distribuye socialmente, sino que lo hace en términos económicos y financieros. Es decir, es preferible el negocio antes que asegurar los alimentos en la población.&nbsp;</p><p>De lo señalado en estas primeras líneas voy hacer hincapié en un aspecto cultural que desde hace mucho tiempo es solo un comercio basado en los intereses de las discográficas multinacionales. Me voy a detener, con las limitaciones del caso, en la relación música–mujeres–medios de comunicación.&nbsp;</p><p>La imagen y estereotipo de la mujer dado en diferentes géneros musicales es degradante. Dentro de las denominadas músicas urbanas tiene la particularidad de ser muy escuchada por adultos, jóvenes y niños. La idea de avanzar en algún tipo debate radica en el tipo de mensajes que produce a través de sus letras y videos. Si bien, entiendo que las letras de las composiciones musicales no inciden directamente en las conceptualizaciones que podemos tener en la vida; lo cierto es que las canciones suelen dejar huellas en las argumentaciones o formas de explicación de algunas cuestiones. Las radios; la TV abierta o por cable; las plataformas digitales y otros dispositivos actuales ponen al alcance de cualquier persona la producción artística promovida por las grandes compañías musicales dándose una situación de consumo musical. Estos géneros forman parte de la identidad juvenil de estos tiempos, ocupa un lugar importante en espacios de socialización de niños como suelen ser los cumpleaños.</p><p>Las corporaciones toman las líneas de editoriales y reproducen sus programas para rellenar sus grillas. Las excepciones suelen ser los medios locales que logran identidad con su audiencia y lectores tratando de resistir a “esas invasiones” y dar contenido y voces a los ciudadanos comunes.</p><p>En este sentido, la antropóloga Lila Abu Lughold, en su obra “Interpretando las culturas después de la televisión: su método” (2006) sostiene que tomar a la televisión en serio nos fuerza a pensar sobre la “cultura” no tanto como un sistema de significados o incluso como una forma de vida, sino como algo cuyos elementos son financiados, producidos, censurados y retransmitidos. Desde este punto de vista, la naturaleza hegemónica o ideológica y, por lo tanto, la relación con el poder de los textos culturales mediáticos al servicio de proyectos nacionales, de clase o comerciales, es innegable.</p><p>En principio se me presenta como contradictoria la cuestión del origen musical del reggaeton, hip hop, rap, trap y, en nuestro país, la cumbia villera.&nbsp; El hip hop se originó inicialmente como estilo musical en las fiestas callejeras en la ciudad de Nueva York, sobre todo en el barrio del Bronx ya que los clubes y discotecas no eran muy accesibles para el vecindario. El rap nació como una forma de luchar contra un sistema opresor, una manera de expresión sin utilizar la violencia física, pero no hay que olvidar que surgió en barrios marginales de Nueva York, gente sin recursos con vidas complicadas. El reggaetón lo hizo como expresión de los barrios bajos de Puerto Rico y Panamá; hasta que el verdadero furor surgió a partir del 2000. La cumbia villera lo hace a fines de los años 90, en el Gran Buenos Aires, como consecuencia de una fuerte crisis económica y social en la Argentina; este subgénero de la cumbia tuvo su origen en las llamadas villas miserias y se extendió por amplios sectores del continente con diferentes matices según las regiones.&nbsp;</p><p>No son los únicos géneros, pero si quizás los más divulgados por la comercialización de los mismos. La crítica habitual es que se convierten en productos de venta masiva, por lo tanto, efímero. Aunque si observamos cuando se da inicio a estos ritmos notamos que tienen medio siglo de existencia (salvo la cumbia villera y sus variables musicales). ¿Por qué perduran? Tal vez, porque los problemas de fondo siguen siendo los mismos y aparezcan variables dentro de los mismos géneros, lo que se denuncia es similar. Estas bandas y cantantes en sus letras abordan frecuentemente temáticas relacionadas al sexo, las drogas, el alcohol, el fútbol, la pobreza, la represión policial, y la delincuencia, es un vehículo de expresión de las clases marginales, de sectores empobrecidos con un fuerte rechazo al sistema dominante. Sus expresiones musicales se han convertido en productos comerciales y también como forma de vida y sustento económico para muchos de ellos.&nbsp;</p><p>Similar vivencia tuvo el tango como expresión de mestizaje entre afros, criollos e inmigrantes aportando elementos musicales y coreográficas hacia finales del siglo XIX. El tango tomó en sus versos la realidad social que padecían los más desprotegidos y excluidos del sistema; incluyendo temáticas como el alcohol, la prostitución, la delincuencia, la depresión y el desamor. A hoy día, el tango, declarado por la UNESCO como patrimonio inmaterial mundial, no refleja la realidad de sus orígenes y se convirtió más bien en un producto de “culto” y de exportación con base en sus acordes musicales y la danza.</p><p>En esta sociedad del espectáculo se produce cierto reduccionismo en cuanto a la importancia de la representación cultural. Muchas veces se nos presenta como desagradable y contradictorio si tomamos en cuenta el valor y cuidado hacia la mujer a través de campañas de concientización tendiente a modificar el paradigma machista. Ahora bien, ¿estos géneros son solo expresiones de la industria musical o son muestras reales de una cultura mucho más profunda de determinados grupos sociales?</p><p>Aunque bajo todas sus formas particulares, información o propaganda, publicidad o consumo directo de diversiones, el espectáculo constituye el modelo presente de la vida socialmente dominante y, si bien, los videoclips o escenas de los shows de las bandas musicales son expuestas como productos comerciales o artísticos, la realidad es que están dando mensajes de comportamientos, posturas y conceptos hacia como es entendida “la mujer”: un objeto.</p><p>Entiendo que, a pesar, de las campañas de concientización que se promueven desde hace muchos años y, quizás con más fortalezas desde el inicio de Ni una menos; la violencia no cesa y los medios de comunicación son corresponsables de esta situación porque continúan ejerciendo sus prácticas sexistas en donde las mujeres son devaluadas y atacadas en su dignidad al ser consideradas objetos predominante sexuales en detrimento de otras aptitudes o atributos.</p><p>Es hora de hacernos un replanteo en aspectos culturales que son vinculantes en el día a día y nos interpela hacia adelante como sociedad. En este debate, debemos participar todos, inclusive los medios de comunicación.</p><p>*Docente, historiador, escritor y Presidente de la Biblioteca Popular “Rodolfo García”</p><p>&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/qGuCdXIKu2lzyZh1DdDA5XHsgCc=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2023/08/reggaeton_maluma.JPG" class="type:primaryImage" /></figure>El título en sí mismo ya aclara la pretensión de este escrito. Llevamos casi 40 años desde el inicio de la recuperación de la democracia y es notable, al menos para mí, la falta de diálogo institucional, político y social (en estas categorías incluyo lo educativo, económico y religioso).]]>
                </summary>
                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2026-04-01T17:40:14+00:00</updated>
                <published>2023-08-19T23:51:46+00:00</published>
    </entry>
    </feed>